Nos sentamos contigo a levantar cómo trabajas hoy y te entregamos una propuesta con alcance, plazo y precio. Luego construimos los flujos, los conectamos a tus sistemas y los operamos.
No vendemos una licencia y te dejamos solo. Cada proyecto arranca sentándonos contigo a entender cómo trabajas hoy, y termina con el proceso operando bajo nuestro soporte.
Una reunión para entender qué tarea te quita horas, quién la hace hoy y en qué sistemas vive.
Documentamos el proceso paso a paso, marcamos qué se puede automatizar y qué no, y ponemos precio.
Desarrollamos los flujos y las integraciones, y los probamos contra tus datos reales antes de soltarlos.
Queda corriendo con monitoreo, respaldos y una vía directa para ajustes cuando tu operación cambie.
Cada proyecto se arma a medida, pero casi siempre cae en alguna de estas cuatro áreas.
Banco, cobros y contabilidad conectados. Conciliación y posteo a QuickBooks sin hojas de cálculo.
Flujos a medida que mueven datos entre tus herramientas: correos, recibos, alertas y reportes.
Paneles internos y portales para clientes con acceso seguro y seguimiento de casos.
Monitoreo, ajustes y respuesta con SLA tras el lanzamiento para que todo siga fluyendo.
Cada cliente ve el estado de sus automatizaciones en vivo, abre tickets y revisa reportes, sin depender de correos sueltos.
Sistemas que diseñamos, desplegamos y mantenemos. Los nombres de los clientes se mantienen reservados.
Cobros del banco emparejados con cada unidad y posteados a QuickBooks, con recibos solos.
Correos clasificados con IA, casos abiertos solos y un portal con enlace mágico.
Indicadores reunidos cada mañana desde varias fuentes y enviados listos al equipo.
Cuéntanos qué tarea te quita horas y te decimos en una llamada si tiene sentido automatizarla.
Accede al estado de tus automatizaciones, abre un ticket o consulta tus reportes.
Cuéntanos qué proceso te quita horas y te respondemos con una idea concreta de cómo automatizarlo. Funciona mejor con tareas que se repiten a diario o cada semana y que ya viven en algún sistema: el banco, el correo, una hoja de cálculo o tu contabilidad.